
Escrito por Dr. Beltre. Médico general. Revisado médicamente por la Dra. Cáceres. Especialista en Ginecología y Obstetricia. Última revisión: 16 de julio de 2026.
El nervio interóseo posterior, también llamado nervio interóseo dorsal, es la continuación de la rama profunda del nervio radial después de que esta atraviesa el músculo supinador. Lleva fibras de los nervios espinales C7 y C8, y da inervación motora a la mayoría de los músculos del compartimento posterior del antebrazo.
Más allá de su recorrido anatómico, este nervio tiene dos aplicaciones de interés real: es la estructura clave para diferenciar clínicamente una lesión distal (sin caída de muñeca) de una lesión proximal del nervio radial, y su tejido se utiliza en cirugía reconstructiva, tanto como injerto como en técnicas de transferencia nerviosa.
Resumen del nervio interóseo posterior
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Origen | Continuación de la rama profunda del nervio radial, tras atravesar el supinador. |
| Raíces | C7 y C8. |
| Función | Puramente motora en el antebrazo; termina como fibras sensitivas para la cápsula dorsal de la muñeca. |
| Músculos inervados | Extensor de los dedos, extensor del meñique, extensor cubital del carpo, extensor propio del índice, abductor largo del pulgar, extensor corto del pulgar, extensor largo del pulgar. |
| Punto de origen anatómico | Bajo el arco de Frohse, borde proximal fibroso del supinador. |
| Relevancia clínica | Síndrome del nervio interóseo posterior (caída de dedos sin caída de muñeca ni déficit sensitivo), uso como injerto y en transferencias nerviosas. |
Anatomía del nervio interóseo posterior
Origen
Es la continuación de la rama profunda del nervio radial, y deriva fibras de los niveles C7 y C8.
Curso anatómico
Tras girar lateralmente alrededor de la cabeza del radio, la rama profunda del nervio radial perfora e inerva al músculo supinador. Es precisamente esa rama profunda, antes de completar su paso por el supinador, la que da la inervación motora a este músculo; una vez que emerge por el borde distal del supinador, la continuación del nervio pasa a llamarse formalmente nervio interóseo posterior.
El punto de entrada al supinador está marcado por el arco de Frohse, un borde fibroso en la cara superior de ese músculo, y es el sitio de compresión más frecuente en todo el trayecto del nervio.
Tras emerger del supinador, el nervio interóseo posterior corre en un plano fascial entre los músculos extensores superficiales y profundos, hasta llegar finalmente a la membrana interósea, a la que sigue distalmente.
A lo largo de este trayecto da inervación motora a la mayoría de los músculos del compartimento posterior del antebrazo, y finalmente aporta fibras sensitivas a la cápsula dorsal de la muñeca, sin dar ninguna rama cutánea a la piel.
Músculos inervados
El nervio interóseo posterior inerva los siguientes músculos del compartimento posterior del antebrazo:
- Extensor de los dedos
- Extensor del meñique
- Extensor cubital del carpo
- Extensor propio del índice
- Abductor largo del pulgar
- Extensor corto del pulgar
- Extensor largo del pulgar

El extensor radial corto del carpo recibe, según distintas descripciones anatómicas, inervación variable de la rama profunda del nervio radial antes de que esta entre al supinador, del propio interóseo posterior, o de ambos. El braquiorradial y el extensor radial largo del carpo, en cambio, están inervados por el tronco del nervio radial antes de su división en ramas superficial y profunda, no por el interóseo posterior.
El nervio interóseo posterior también da fibras sensitivas a la cápsula dorsal de la muñeca, que se originan en un fascículo separado en su cara radial profunda, a nivel del cuarto compartimento extensor.
Relaciones
Corre muy próximo a la arteria interósea posterior, que también recorre la cara posterior de la membrana interósea y es la principal irrigación del tercio medio del compartimento posterior del antebrazo. Distalmente, la arteria interósea posterior es sustituida por la arteria interósea anterior, que atraviesa la membrana interósea justo proximal al músculo pronador cuadrado.
Variación anatómica
El nervio interóseo posterior puede emerger del músculo supinador por dos puntos distintos, ambos en el borde distal del músculo, distales a la superficie articular de la cabeza del radio. Cuando esto ocurre, ambos orígenes se unen antes de continuar entre las capas musculares superficial y profunda del compartimento posterior.
Correlaciones clínicas
Síndrome del nervio interóseo posterior
El nervio puede comprimirse en varios puntos de su trayecto, con mayor frecuencia bajo el arco de Frohse, aunque también puede ocurrir en el borde distal del supinador o bajo el borde medial del extensor radial corto del carpo.
Por ser un nervio puramente motor a partir de este punto, su compresión produce debilidad para extender los dedos y el pulgar, sin ningún déficit de sensibilidad y, en general, sin afectar significativamente la extensión de la muñeca (que se mantiene en parte gracias al extensor radial largo del carpo, inervado más arriba por el tronco del radial). Este patrón lo distingue claramente de una lesión más proximal del tronco del nervio radial, que sí produce la clásica muñeca caída junto con pérdida de sensibilidad.
Para profundizar en esta distinción clínica, incluyendo el diagnóstico diferencial con la epicondilitis lateral y la comparación detallada con la parálisis proximal del radial, consulta la guía de los músculos del compartimento posterior del antebrazo.
Uso quirúrgico: injerto y transferencia nerviosa
Más allá de la patología por compresión, el nervio interóseo posterior tiene aplicaciones directas en cirugía reconstructiva de nervios periféricos.
Como injerto: su porción terminal, puramente sensitiva y de calibre pequeño (la que llega a la cápsula dorsal de la muñeca), puede utilizarse como injerto nervioso en la reparación de otros nervios sensitivos dañados, aprovechando que su sacrificio no produce déficit funcional relevante.
Como transferencia nerviosa: en ciertas lesiones altas del nervio radial con pérdida de la función motora del interóseo posterior, se puede realizar una transferencia de fibras del nervio interóseo anterior (rama del nervio mediano, con función redundante en el antebrazo) hacia el nervio interóseo posterior, para restaurar la extensión de los dedos y el pulgar sin esperar la regeneración completa de una lesión proximal del radial, que suele ser lenta e incierta. Esta técnica ha ganado popularidad en cirugía de nervio periférico como alternativa o complemento a la reparación directa del nervio radial en lesiones altas.
Lo que cae en examen (resumen)
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿De qué nervio es continuación el interóseo posterior? | De la rama profunda del nervio radial, tras atravesar el supinador. |
| ¿Qué estructura marca el sitio de compresión más frecuente? | El arco de Frohse. |
| ¿Qué inerva la rama profunda del radial antes de convertirse en interóseo posterior? | Al propio músculo supinador. |
| ¿El interóseo posterior da ramas cutáneas? | No; solo aporta fibras sensitivas a la cápsula dorsal de la muñeca. |
| ¿Qué produce su compresión, sin afectar la sensibilidad? | Debilidad para extender los dedos y el pulgar, sin caída completa de la muñeca. |
| ¿Qué técnica quirúrgica usa fibras del nervio interóseo anterior para restaurar su función? | La transferencia del nervio interóseo anterior al interóseo posterior. |
Preguntas frecuentes
¿Por qué el interóseo posterior no produce muñeca caída si inerva a casi todos los extensores del antebrazo?
Porque el extensor radial largo del carpo, uno de los principales responsables de la extensión de la muñeca, está inervado por el tronco del nervio radial antes de su división, no por el interóseo posterior. Por eso, cuando la lesión está limitada al interóseo posterior, ese músculo sigue funcionando y la muñeca conserva parte de su extensión, aunque con frecuencia se desvía hacia el lado radial por la pérdida del extensor cubital del carpo.
¿Por qué se puede usar el nervio interóseo anterior para reemplazar la función del interóseo posterior?
Porque el nervio interóseo anterior, aunque anatómicamente distinto (rama del mediano, no del radial), tiene una función motora considerada funcionalmente prescindible o fácilmente compensable en el antebrazo distal, mientras que sus fibras, redirigidas quirúrgicamente hacia el interóseo posterior, pueden reinervar los músculos extensores de los dedos y el pulgar de forma más rápida y predecible que esperar la regeneración de una lesión proximal del propio nervio radial.
¿Es lo mismo el síndrome del nervio interóseo posterior que el síndrome del túnel radial?
Se solapan considerablemente, ya que ambos implican compresión del nervio en la misma región anatómica (bajo el arco de Frohse). Algunos autores reservan «síndrome del túnel radial» para los casos con predominio de dolor sin debilidad marcada, y «síndrome del nervio interóseo posterior» para los casos con debilidad motora franca de la extensión de los dedos, aunque en la práctica clínica ambos términos se usan con frecuencia de forma intercambiable.
Para seguir leyendo
- Músculos del compartimento posterior del antebrazo
- Nervio radial
- Nervio mediano
- Músculo supinador
- Fosa cubital
- Región axilar
Referencias
- Anatomía de Last. Churchill Livingstone.
- Moore KL, Dalley AF, Agur AMR. Anatomía de orientación clínica.
- Waters PM, Schwartz JT. Posterior interosseous nerve: an anatomic study of potential nerve grafts. J Hand Surg Am.
- Seradge H, Tian W, Baer C, et al. Anatomic variation of the posterior interosseous nerve and surgical consideration: cadaveric case study. J Okla State Med Assoc.
- Ray WZ, Mackinnon SE. Clinical outcomes following median to radial nerve transfers. J Hand Surg Am.
