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Huesos de la extremidad superior

Sobre los huesos del miembro superior

Los huesos de la extremidad superior pueden dividirse en cuatro grupos principales: la cintura escapular, el brazo, el antebrazo y la mano. A diferencia de la extremidad inferior (que participa en el soporte del peso y la locomoción), la función principal de la extremidad superior es controlar la posición de la mano en el espacio, lo que permite manipular los objetos del entorno.

La región más próxima es la faja del hombro. Está compuesta por dos huesos: la clavícula y la escápula. La escápula es un hueso triangular y plano, que sirve como sitio de unión para numerosos músculos. Anteriormente, la clavícula se articula con el esternón, uniendo así el miembro superior al esqueleto axial.

El húmero proporciona un soporte esquelético para el brazo. Se articula proximalmente con la escápula en la articulación glenohumeral y distalmente con los huesos del antebrazo en la articulación del codo.

Los huesos del antebrazo consisten en el cúbito (medialmente) y el radio (lateralmente). El radio gira alrededor del cúbito para producir movimiento en las articulaciones radiocubitales proximal y distal. El cúbito juega un papel estabilizador en el antebrazo.

Los huesos de la mano incluyen los carpos, metacarpos y falanges. Los carpos son ocho huesos, organizados en dos filas, situados en la zona de la muñeca. Están articulados distalmente con cinco huesos metacarpianos (uno para cada dígito). Las falanges son los huesos de los dedos, cada dedo tiene tres falanges, excepto el pulgar, que tiene dos.

En esta sección, aprenda más sobre la anatomía de los huesos de la extremidad superior: la clavícula, la escápula, el húmero, el radio, el cúbito y los huesos de la mano.

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