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Nervio maxilar (V2): origen, ramas, curso e inervación

Nervio maxilar (V2): ramas y curso por la fosa pterigopalatina

Escrito por Dr. Beltre. Médico general. Revisado médicamente por la Dr. Rodriguez. Especialista en cirugía general. Última revisión: 15 de julio de 2026.

El nervio maxilar es la segunda rama del nervio trigémino, de origen embriológico en el primer arco faríngeo. Su función es exclusivamente sensorial, y da inervación al tercio medio de la cara: la piel de la nariz, el párpado inferior, la mejilla y el labio superior, además de la mucosa nasal, el paladar, los dientes superiores y la duramadre de la fosa craneal media.

Más allá de su recorrido anatómico (uno de los más complejos entre las tres ramas del trigémino), este nervio tiene aplicaciones clínicas de altísimo valor práctico: la hipoestesia infraorbitaria como signo clave de fractura orbitaria, la clasificación de las fracturas de Le Fort, el dolor dental referido de la sinusitis maxilar, y los bloqueos anestésicos específicos usados a diario en odontología.

Resumen del nervio maxilar

Índice de contenido
CaracterísticaDetalle
OrigenBorde anterior del ganglio del trigémino.
TipoSensorial puro (transporta fibras autónomas de paso, sin ser eferente él mismo).
CursoSeno cavernoso, agujero redondo, fosa pterigopalatina, fosa infratemporal, fisura orbitaria inferior, canal infraorbitario.
Rama terminalNervio infraorbitario.
InervaciónDuramadre de la fosa craneal media; mucosa nasal, del paladar y del seno maxilar; dientes y maxilar superior; piel de la nariz, párpado inferior, mejilla y labio superior.
Relevancia clínicaFractura orbitaria por estallido, fracturas de Le Fort, neuralgia del trigémino, dolor dental referido de sinusitis, bloqueos anestésicos dentales.

Anatomía básica del nervio trigémino

El nervio trigémino (V par craneal) es un nervio mixto: contiene fibras aferentes y eferentes.

Las fibras eferentes son motoras, e inervan los cuatro músculos de la masticación, además de músculos relacionados como el vientre anterior del digástrico, el milohioideo, el tensor del velo del paladar y el tensor del tímpano.

Las fibras aferentes forman parte del sistema aferente somático general, e inervan la piel de la cara y la parte anterior del cuero cabelludo, la mucosa de las cavidades nasal y oral, los dos tercios anteriores de la lengua, parte del oído y el meato acústico externo, la membrana timpánica, la conjuntiva, y la duramadre de las fosas craneales anterior y media.

El trigémino emerge de la protuberancia mediante dos raíces (una sensorial grande y una motora más pequeña), que avanzan hacia la fosa craneal media pasando sobre el vértice de la parte petrosa del hueso temporal. Ahí, en una depresión llamada impresión trigeminal, se encuentra el ganglio del trigémino, envuelto en un repliegue de duramadre conocido como cavum trigeminal.

Del borde anterior de este ganglio surgen, en orden descendente, las tres ramas del trigémino: el nervio oftálmico (V1), el nervio maxilar (V2) y el nervio mandibular (V3).

Anatomía del nervio maxilar

Es exclusivamente sensorial, aunque algunas de sus ramas transportan fibras autónomas de paso, que llegan a través del ganglio pterigopalatino sin que el propio nervio maxilar las origine.

Transporta fibras sensitivas de:

  • La duramadre de la fosa craneal media.
  • La mucosa de la nasofaringe, el paladar, la cavidad nasal y el seno maxilar.
  • Los dientes y el maxilar superior.
  • La piel de la nariz, el párpado inferior, la mejilla y el labio superior.

Curso anatómico y relaciones

Surge del borde anterior del ganglio del trigémino y avanza a través de la pared lateral de la duramadre del seno cavernoso, inferior y lateral al nervio oftálmico. Sale de la fosa craneal media a través del agujero redondo y entra en la parte superior de la fosa pterigopalatina, donde da la mayoría de sus ramas.

Continúa hacia adelante a través de la fisura pterigomaxilar y entra en la fosa infratemporal, donde se relaciona estrechamente con la tuberosidad maxilar. Desde ahí gira medialmente y entra en la órbita a través de la fisura orbitaria inferior, tomando a partir de ese punto el nombre de nervio infraorbitario, su rama terminal.

Ramas del nervio maxilar

Rama meníngea

Se desprende mientras el nervio atraviesa la fosa craneal media, y da sensibilidad a la duramadre de esa región.

Nervio cigomático

Surge en la fosa pterigopalatina, avanza hacia adelante y lateralmente, atraviesa la porción superior de la fisura pterigomaxilar y entra en la fosa infratemporal. Poco después cruza la fisura orbitaria inferior y entra en la órbita, donde recorre la pared lateral y entra en un canal dentro del hueso cigomático, dividiéndose en dos ramas: el nervio cigomaticofacial (anterior) y el cigomaticotemporal (posterior), que salen por sus respectivos forámenes para inervar la piel adyacente.

En la pared lateral de la órbita, el nervio cigomático se anastomosa con el nervio lagrimal mediante una rama comunicante, por la que las fibras parasimpáticas del ganglio pterigopalatino llegan finalmente a la glándula lagrimal.

Nervios pterigopalatinos

Generalmente 2 a 3, surgen del cuerpo del nervio maxilar en la fosa pterigopalatina y descienden hacia el ganglio pterigopalatino, al que aportan fibras sensitivas y del que reciben fibras parasimpáticas posganglionares. De ellos derivan las ramas para la cavidad nasal y los nervios palatinos.

Ramas para la cavidad nasal

Salen de la fosa pterigopalatina a través del agujero esfenopalatino hacia la parte posterior de la cavidad nasal. Las ramas nasales posteriores superiores laterales inervan la mucosa de los cornetes superior y medio; las ramas nasales posteriores superiores mediales inervan el tabique nasal. La más larga de estas últimas es el nervio nasopalatino, que entra en el canal incisivo y se anastomosa con su homólogo contralateral y con el nervio palatino mayor.

Nervios palatinos

Normalmente tres: un nervio palatino mayor y dos palatinos menores. El palatino mayor recorre el canal palatino mayor junto a la arteria homónima y sale por el agujero palatino mayor para inervar la mucosa del paladar duro. Los palatinos menores descienden por canales óseos propios hasta inervar el paladar blando.

Ramas alveolares superiores posteriores

Generalmente dos, se desprenden del cuerpo del nervio maxilar en la fosa infratemporal, cruzan las aberturas alveolares de la tuberosidad maxilar y forman, junto con otras ramas, el plexo que inerva los dientes del maxilar superior, especialmente los molares.

Nervio infraorbitario

La rama terminal y más gruesa del nervio maxilar. Tras cruzar la fisura orbitaria inferior, avanza sobre el suelo de la órbita, primero por el surco infraorbitario y después por el canal infraorbitario, para salir por el agujero infraorbitario en la cara anterior del maxilar. Ahí se divide en ramas nasales externas (piel lateral de la nariz), ramas nasales internas (tabique nasal), ramas labiales superiores (labio superior) y ramas palpebrales inferiores (párpado inferior).

Durante su trayecto por el surco infraorbitario, cercano al seno maxilar, da las ramas alveolares anterosuperior y media, que junto con las alveolares posteriores completan el plexo dentario del maxilar superior.

Ganglio pterigopalatino

Ganglio parasimpático situado en la pared posterior de la fosa pterigopalatina, inferomedial al cuerpo del nervio maxilar. Recibe fibras sensitivas de los nervios pterigopalatinos, fibras parasimpáticas preganglionares del nervio petroso mayor (rama del nervio facial), y fibras simpáticas de paso del nervio petroso profundo, que no hacen sinapsis en él. Ambos petrosos se unen formando el nervio del canal pterigoideo antes de llegar al ganglio.

Las fibras posganglionares llegan a la glándula lagrimal (vía nervio cigomático y su anastomosis con el lagrimal) y a las glándulas salivales del paladar (vía los nervios palatinos).

Correlaciones clínicas

Fractura orbitaria por estallido (blowout fracture)

El suelo de la órbita, atravesado por el nervio infraorbitario en su trayecto hacia el agujero infraorbitario, es la pared orbitaria más delgada y la que con más frecuencia se fractura ante un traumatismo directo sobre el globo ocular (por ejemplo, un puñetazo o un balonazo).

Cuando el suelo cede, puede atrapar contenido orbitario (grasa, o incluso el músculo recto inferior) y lesionar o comprimir al nervio infraorbitario en su trayecto.

Signo clínico clave: hipoestesia o anestesia en el territorio del nervio infraorbitario (mejilla, ala de la nariz, labio superior y encía superior del lado afectado). Este hallazgo, sumado a limitación de la mirada hacia arriba (por atrapamiento del recto inferior) y enoftalmos, conforma la tríada clásica de sospecha de fractura orbitaria por estallido.

Esto cae en examen: ante un traumatismo facial con hipoestesia de la mejilla y el labio superior, sospecha una fractura del suelo de la órbita con atrapamiento del nervio infraorbitario.

Fracturas de Le Fort

Clasificación clásica de las fracturas del tercio medio facial, según el nivel y el patrón de la línea de fractura:

  • Le Fort I: fractura horizontal que separa el paladar duro y el proceso alveolar superior del resto del maxilar («paladar flotante»).
  • Le Fort II: fractura piramidal que atraviesa los huesos nasales, el suelo de la órbita y la pared del seno maxilar («maxilar flotante»). Afecta característicamente el trayecto del nervio infraorbitario, produciendo hipoestesia en su territorio.
  • Le Fort III: disyunción craneofacial completa, que separa todo el macizo facial de la base del cráneo («cara flotante»), atravesando también el suelo orbitario y comprometiendo con frecuencia al nervio infraorbitario, además de otras estructuras orbitarias.

Esto cae en examen: la hipoestesia en el territorio del nervio infraorbitario (mejilla, labio superior) es un hallazgo característico de las fracturas de Le Fort II y III, por el compromiso del suelo orbitario en ambos patrones.

Clasificación de las fracturas de Le Fort I, II y III
Clasificación de las fracturas de Le Fort I, II y III

Sinusitis maxilar y dolor dental referido

El seno maxilar está inervado, en parte, por las mismas ramas alveolares superiores que inervan los dientes del maxilar superior (posteriores, media y anterosuperior), y las raíces de los premolares y molares superiores con frecuencia protruyen hacia el suelo del seno maxilar, separadas de él solo por una delgada capa de hueso o incluso mucosa.

Por esta relación anatómica tan cercana, una sinusitis maxilar puede producir dolor referido percibido como dolor dental (con frecuencia en varios dientes superiores posteriores a la vez), que puede confundirse con patología dental primaria. Una pista clínica útil: el dolor de origen sinusal suele empeorar al inclinar la cabeza hacia adelante o al saltar, y se acompaña de otros síntomas de sinusitis (congestión, secreción, presión facial).

Neuralgia del trigémino

Trastorno de dolor complejo que afecta la raíz sensorial del trigémino, con dolor característicamente lancinante, de aparición súbita, que puede desencadenarse al tocar zonas específicas de la piel (zonas gatillo) inervadas por el nervio afectado. Cuando compromete el territorio del nervio maxilar, el dolor se localiza en la mejilla, el labio superior y la región del maxilar.

Bloqueos anestésicos del nervio maxilar en odontología

En la práctica odontológica raramente se bloquea el nervio maxilar completo; en su lugar, se utilizan bloqueos dirigidos a ramas específicas según la zona a tratar:

  • Bloqueo del nervio alveolar superior posterior: anestesia los molares superiores (excepto en ocasiones la raíz mesiovestibular del primer molar, inervada por la rama alveolar superior media).
  • Bloqueo del nervio infraorbitario: anestesia los incisivos, el canino y con frecuencia los premolares superiores, además de la piel y mucosa de su territorio (párpado inferior, ala de la nariz, labio superior).
  • Bloqueo del nervio palatino mayor: anestesia la mucosa del paladar duro posterior, útil en procedimientos que requieren abordaje palatino.
  • Bloqueo del nervio nasopalatino: anestesia la mucosa palatina anterior, alrededor de los incisivos.

Herpes zóster del trigémino

La reactivación del virus varicela-zóster en el ganglio del trigémino produce dolor intenso y erupción vesicular en el territorio sensitivo afectado. Cuando compromete la rama oftálmica (V1) se denomina herpes zóster oftálmico, con riesgo de complicaciones oculares graves; el compromiso del territorio del nervio maxilar es menos frecuente pero puede producir dolor y vesículas en la mejilla, el labio superior y el paladar.

Lo que cae en examen (resumen)

PreguntaRespuesta
¿Por dónde sale el nervio maxilar de la fosa craneal media?Por el agujero redondo.
¿Cuál es su rama terminal?El nervio infraorbitario.
¿Qué pared orbitaria recorre el nervio infraorbitario?El suelo (pared inferior) de la órbita.
¿Qué signo clínico sugiere fractura orbitaria por estallido?Hipoestesia en el territorio del nervio infraorbitario.
¿Qué fracturas de Le Fort afectan típicamente al nervio infraorbitario?Le Fort II y III.
¿Por qué la sinusitis maxilar puede doler como un dolor dental?Por la relación anatómica cercana entre las raíces dentales superiores y el suelo del seno maxilar, con inervación compartida.
¿Qué bloqueo anestesia los molares superiores en odontología?El bloqueo del nervio alveolar superior posterior.
¿Qué ganglio parasimpático se relaciona con el nervio maxilar?El ganglio pterigopalatino.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la hipoestesia de la mejilla es un signo tan importante tras un traumatismo facial?

Porque indica que el nervio infraorbitario, que recorre el suelo de la órbita, probablemente está comprimido o lesionado por una fractura de esa pared. Es un signo objetivo, fácil de explorar con una simple prueba de sensibilidad, y orienta directamente hacia la necesidad de estudios de imagen (tomografía computarizada) para confirmar la fractura orbitaria.

¿Cómo distingo un dolor dental de origen dental real de uno referido por sinusitis maxilar?

El dolor de origen sinusal suele afectar a varios dientes posteriores superiores simultáneamente, en lugar de uno solo, y característicamente empeora al inclinar la cabeza hacia adelante o al saltar, acompañándose de otros síntomas sinusales (congestión nasal, secreción, sensación de presión facial). El dolor dental primario suele ser más localizado a una pieza específica y no varía con la posición de la cabeza.

¿Por qué en odontología casi nunca se bloquea el nervio maxilar completo?

Porque un bloqueo tan extenso anestesiaría un área mucho más amplia de la necesaria (media cara), generando molestias innecesarias para el paciente y mayor riesgo de complicaciones. Los bloqueos dirigidos a ramas específicas permiten anestesiar solo la zona de trabajo, siendo más precisos, más cómodos y más seguros para el procedimiento dental habitual.

Para seguir leyendo

Referencias

  1. Drake RL, Vogl AW, Mitchell AWM. Gray. Anatomía para estudiantes (3a ed.).
  2. Moore KL, Dalley AF, Agur AMR. Anatomía con orientación clínica (7a ed.).
  3. Patestas MA, Gartner LP. Neuroanatomía.
  4. Boyette JR, Pemberton JD, Bonilla-Velez J. Management of orbital fractures: challenges and solutions. Clin Ophthalmol.
  5. Malamed SF. Handbook of Local Anesthesia (7a ed.). Elsevier.

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1. ¿Qué pared de la órbita recorre el nervio infraorbitario en su trayecto?

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2. ¿Qué fracturas de Le Fort afectan típicamente al nervio infraorbitario?

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3. ¿Por dónde sale el nervio maxilar de la fosa craneal media?

4 / 5

4. Un paciente con traumatismo facial presenta hipoestesia en la mejilla y el labio superior de un lado. ¿Qué se debe sospechar?

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5. ¿Por qué la sinusitis maxilar puede producir dolor percibido como dental?

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